20 enero 2010

Los 201 de Poe

El año pasado, para esta misma fecha, escribí sobre los 200 años que hubiera cumplido Edgar Allan Poe.

Hoy cumpliría 201 años (1809-1849). Por eso, me gustaría dejar alguna nota sencilla sobre este autor, para que pensemos en él aunque sea por un rato.

Siempre me llamó la atención la precisión y el racionalismo de sus composiciones. Piensen en las condiciones en que a veces escribía, y verán que es sorprendente.





Escribió Julio Cortázar en la mini biografía que acompaña la edición de los cuentos completos de Poe:

Le bastaba beber un vaso de ron (y lo bebía de un trago, sin paladearlo) para intoxicarse. Está probado que un solo vaso lo hacía entrar en ese estado de hiperlucidez mental que convierte a su víctima en un conversador brillante, en un genio momentáneo.

Clarísimo: el genio de Poe estaba dado por el alcohol. Me lo imagino sobre la cama, la vista perdida en algún punto del techo, construyendo despacio en su mente las paredes de la melancólica casa Usher, hasta que se acabe el efecto.

Nada más lejos de eso. Generalmente, un trago no soporta la soledad y exige y ruega otro.

Continúa Cortázar:
El segundo trago lo hundía en la borrachera más absoluta, y el despertar era lento, torturante, y Poe se arrastraba días y días hasta recobrar la normalidad.

Poe no escatimaba en tragos. Por el contrario, dicen que gran parte de su adultez la atravesó con más de dos tragos encima, y algunas cosas más.

Doblemente genio. Pues si el alcohol provocara en mí el mismo efecto que provocaba en Poe, apenas me alcanzaría para balbucear.


Algo más
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1 comentario:

Natalia dijo...

Mi comentario tiene unicamente móviles egoístas:
Por suerte no todos necesitan beber alcohol para escribir. Algunos se contentan con la compañía de un buen mate (Seguramente Poe no conocía esta mágica infusión)
Si fuera así yo me la pasaría recolectando botellas vacías y acompañando resacas o te hubiera mandado a escribir a Escocia.
Vos seguí asi, que vas por buen camino. Aguante mi adicto al mate preferido!